Controversias
CONTROVERSIAS
"Estar dentro de la sociedad es un fastidio y estar fuera de ella una tragedia". Oscar Wilde.
Vivimos en una sociedad donde todos queremos ser modernistas y democráticos y en donde se nos venden los nuevos medios (acceder a ellos significa acceder a una nueva cultura y "posibilitar la democratización") como aquellos que van a favorecer la participación, la espontaneidad y la adquisición de nueva información. Una nueva sociedad entra en nuestros hogares y lugares de trabajo. La sociedad de la información consigue así un nuevo modelo de hombre pero no tan nuevo como creemos pues aún están los que se sirven de los nuevos medios para manejar la información y los que optan por eludirlos. Creamos nuevas tecnologías para proporcionar en alguna medida, menos desigualdades culturales, pero ¿qué es lo que obtenemos?. Contradicciones, progresos y miserias. Esa es la respuesta. Diaz Nosty señala que los intereses del mundo de las tecnologías de la comunicación, no responden a los controles democráticos. No podemos obviar el hecho de que una posibilidad que se ofrece es que, por ejemplo, dispongamos de una T.V. a la carta que nos sumerge en un mundo repleto de pluralidad de opciones que nos vienen dadas.
Ante la proliferación y fragmentación de canales, la especialización de los contenidos, la creciente participación de
la audiencia en debates, sondeos, encuestas, concursos, autoproducción y reproducción de grabaciones caseras... muchos son los que se encuentran materialmente desvinculados. Las deseables funciones de los medios que deberían de darse paralelamente, como son: informar, formar y entretener, aparecen plagadas o contaminadas por mecanismos de venta, de reality shows entre otros espectáculos, de propaganda constante, de imagen de compañero fiel y constante, de vía de filtración de modas, estilos y valores en pugna que aún siendo ajenos tratan de imponerse.
Eso sin contar con algo de base, es decir, el hecho de que el control de los mensajes en pocas manos monopoliza el
elitismo de una determinada expresión. ¿Por qué ocurre esto? Emitiendo luz, recibimos sombras; viviendo en ilusiones, promulgamos quejas y desengaños; esperando las promesas, conseguimos las amenazas, existiendo nuevos proyectos asumimos frívolas realidades; buscando el cambio social nos seguimos encontrando con los nuevos ricos y los nuevos pobres y mientras tanto nos quedamos instalados en el mundo del silencio en el que nadie oye, dice, ni hace nada.
Mientras utilizamos los nuevos recursos, nos iniciamos en su uso, mientras se crea la nanotecnología o la fabricación de robots a escala molecular, abandonamos la posible creación de la "eticotecnología" o de la "reflexiotecnología", mientras los ordenadores se hacen cada vez más pequeños y se ubican en todas partes, nosotros nos introducimos a comenzar una carrera en el que nos podemos volver locos para decidirnos por los productos que nos ofrecen, mientras las enfermedades se curan con el control completo de la materia molecular y la medicina se convierte en una cuestión de software, los ingenieros bien enseñados, los médicos bien ilustrados, las enfermeras bien entrenadas, son los que construyeron y alimentaron, como señala Santos Guerra, las cámaras de gas en la época infame de la segunda guerra mundial.
Las nuevas tecnologías se han convertido, en una apasionante y turbadora realidad pues nos convierten en consumidores sofisticados y nos impide percibir la verdadera sociedad tecnológica en la que hemos de vivir. En la escuela nos sentamos en clases homogéneas (todos son de la misma edad), escuchamos sin cesar y en silencio se suele estar, contrastar la información no es lo más normal, en los profesores se nos hace creer que se encuentra la verdad y mientras tanto en grupos de diferente edad, sentados con comodidad, divirtiéndose, creando y emitiendo mensajes a una población variada que le devuelve con creces respuestas que de nuevo sugieren nuevas preguntas, algunos se encuentran en la actualidad. Surgen así las ofertas de satisfacciones cibernéticas privada, aprovechando el gran vacío existente en el sistema educativo público.
En las escuelas se trabaja para la integración y el respeto a las diferencias mientras que en los mass medias se proponen modelos exorbitantes de personas absorbidas por el sistema implantado. Los problemas son creados como señala Giddens(1996), en la resolución de problemas y novedosos espacios de caos se engendran por la actividad ordenadora. Los valores que se proponen en educación (principios morales y éticos) son idénticos a los que se proponen en ese mundo de las nuevas tecnologías de la información; es por ello como señala Weber y citado este en Giddens (1996) como son los intereses materiales e ideales y no las ideas, quienes dominan inmediatamente la acción de los hombres. El objetivo de tantos proyectos era construir una sociedad de personas autónomas, orientadas en sus acciones y provistos de un alto nivel de crítica para poder garantizar la formación de más condiciones de vida, colmadas de armonía y libertad. A pesar de todo esto, lo que hemos conseguido es a un individuo desprotegido y que no tiene crítica y autonomía, al estar inmerso en un mundo conformista, el cual coge fuerza de los poderes económicos políticos e ideológicos existentes en la sociedad moderna que habitamos (la tecnocultura). ¿Qué posibles implicaciones podría tener, todo esto, en el desarrollo de la personalidad, en el del aprendizaje, en el desarrollo de la creatividad, en el de la autonomía, y en el de la libertad?
La libertad es un derecho fundamental en la condición de ciudadanía y sin embargo se la atribuimos a la diversidad de artefactos tecnológicos. Creemos que somos más libres al consumir ciertos tipos de avances tecnológicos, pero es cierto eso? La televisión, internet, los teléfonos móviles, el ordenador, etc, ¿qué tipo de libertad es la que nos ofrece? Somos dependientes y creemos que somos más libres. Somos sujetos objetos y creemos ser nosotros mismos. Somos sujetos sometidos a las leyes del mercantilismo y creemos que podemos elegir. Somos sujetos sometidos a rutinas carentes de espontaneidad y creemos que somos creativos. ¿Cuáles son los mecanismos de la modernidad que modela nuestra identidad?. ¿Qué es lo que nos proponemos obtener con la modernidad?.
Pensando en los avances que ha protagonizado la humanidad en este siglo XX, el venidero será una carrera tecnológica hacia la interactividad total. La tecnología ya está disponible sólo hace falta que empiece el espectáculo y como integrantes del que nos toca escenificar hemos de conseguir que siendo la modernidad como dice Giddens (1996) una marcha obsesiva hacia delante, consiga proseguir, ya que todo lugar de llegada será una estación provisional. Hay que cambiar de actitud y para ello hemos de plantear un nuevo discurso que signifique, en todos nosotros poder evolucionar. El futuro de todos nosotros estriba en cómo empleamos esos avances tecnológicos ya que estos son capaces de crear cultura y dicha y sembrar destrucción. Para evitar esto último se precisaría que se escogieran objetivos que atendieran y de manera exclusiva al bien del ser humano. Vivimos una realidad y nuestro papel como ciudadano y agente social es el de pensar y decidir cuál va a ser el camino que hemos de crear para que transcurras nuestras vidas por el mismo. La tecnología no la podemos recibir desde la frivolidad y es por ello por lo que hemos de poner mucho de nuestra parte para conseguir que el hombre sea más reflexivo.
Todos conocemos lo que suponen las nuevas tecnologías pero aún queda algo más intrínseco en todo ello, viéndonos obligadas así a reformar la idea existente de que la propuesta de cambio pueden proporcionarnos visiones nuevas de todo lo que nos rodea y de lo que realmente somos como personas. Será necesario pues, replantearse el nuevo significado de los mundos informáticos y el de la educación.
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