Encadenados o libres.
ENCADENADOS O LIBRES.
"No permitas que el consumo consuma tu libertad".
Ya estamos en un mundo nuevo, en un mundo "creado totalmente por nosotros", en un mundo, como dice Lippman en el que al pensar todos iguales nadie piensa mucho y el que nos han invitado a entrar como individuos y a salir como tales y no como ciudadanos. Entramos en ese nuevo mundo "Tecno", en el que con propósitos esperanzadores: "Si actuamos y participamos mejoraremos nuestro futuro", acabamos siendo miembros selectos de una sociedad en la que los poderes e intereses homogenizan el territorio en el que nos movemos, para hacernos ser sujetos alienados, adictos y consumistas.
Aprendemos a vivir así, como sujetos encadenados a recitales y a charlas organizadas y programadas y nos vamos haciendo cada vez más y más, dependientes de los apoyo tecnológicos, produciéndose así cambios nuestros con respecto a la realidad.
Al principio intentamos caminar por entornos seguros, pero lo nuevo y desconocido al presentarse como algo incómodo e inseguro nos hace pasar las fronteras de la ilusión de tener control y poder sobre ellos. Una vez que hemos accedido es cuando comienza el proceso en el que quedamos atrapados en un doble lazo, es decir entre la nueva cultura, la cual nos señala cómo tenemos que ser y que es lo que queremos tener y el Yo, el cual nos dice cómo somos y lo que queremos. De esta forma vamos aprendiendo, con mensajes subliminares la importancia de acercarse al mundo tecno y los beneficios que estos nos aportan. Todos lo vemos como algo habitual y considerablemente aceptado como símbolo de un progreso terrestre en pro del desarrollo humano.
Todos hemos asumidos vivir con las nuevas tecnologías y hacer uso de las mismas para dar así solución, con nuevas alternativas, a millares de problemas. ¿Son o serán entonces, las nuevas tecnologías nuestra liberación? Sentados frente a distintos agentes, las palabras que recibimos, se van convirtiendo en armas descredenciales de las fuentes que eran consideradas hasta ahora, como las únicas verdaderas y mientras tanto vamos viviendo en una sociedad que va evolucionando con cambios, en la que dominan la producción y la visión en masa, lo cual no ayuda en nada al sujeto y a sus relaciones. Así por ejemplo hemos cambiado nuestra forma de pensar, nuestros valores, nuestra ideología, etc. y todo ello para podernos ir adaptando a ese otro mundo de nuevas situaciones. La informática y los otros nuevos avances, habiendo alterado nuestra forma de vivir y de trabajar, nos van exigiendo a todos, un conocimiento mínimo de sus sistemas. Recibimos mensajes constantes de muchísimos canales y nos preguntamos, ¿qué podemos hacer, todos nosotros, con los mismos?.
Aprendemos, y a veces sin ser consciente de ello, inmersos en el mundo del consumo de las tecnologías (ordenadores, redes, etc.), y seguimos aprendiendo interiorizando conocimientos, habilidades y valores para poder subsistir en el sistema que hemos creado. Estamos educados para que con ellos aprendamos a ser consumidores, para identificarnos con los valores de estos(transmisión de contenidos, utilitarios, posibilidades de unión y enlace de hogares y empresas) y para aprender la realidad que se quiere e interesa que se aprenda. Recogemos los mensajes y se analizan o no dependiendo del ser al que lleguen y de las oportunidades que haya tenido este, en el mágico mundo en el que vivimos. Desde esta perspectiva, es por lo que creemos que nuestro desafío ha de ser el de impedir que nazca una sociedad con dos caras, es decir con los que no saben y con los que saben (comunicados intelectuales o antecnólogos).
No todos analizamos de igual manera los mensajes recibidos pero lo que si hacemos todos, en mayor o menor medida, es crear con esto, nuestro mundo de sueños e ilusiones. La información tiene poder y por ello no debemos crear nuevas desigualdades entre los pobres y los ricos. Rodeados continuamente por mensajes y siendo consciente de que no asimilamos toda la información emitida, es por lo que creemos que se necesita crear las bases para que todo lo que se cree no sea utilizado de manera abusiva y enseñar a analizar toda la información que obtengamos, de tal manera que habrá que aprender a valorarla, a criticarla, a disfrutarla y a usarla, huyendo así de su dependencia adictiva.
Demandamos información continuamente porque estando inmersos en ese mundo, la vemos como valiosa y querida para poder conocer y saber más. Tenemos que aprender entonces a soltar el lastre para no vernos encadenados en ese mundo tan poderoso de las tensiones, frustraciones, aversiones hacia nosotros mismos, etc. y poder así entrar en el mundo de lo creativo y de la libertad. Los nuevos avances, y el ritmo vertiginoso que siguen, necesitaran entonces, ciudadanos que no se dejen manipular y puedan así ser autónomos para poder elegir el estilo de vida deseado.
El uso de la tecnología diferente habrá de despertar y estimular la curiosidad y el quehacer. No construyamos por tanto, la nueva sociedad con parámetros de inseguridad, desigualdad, sufrimiento, competencia y rivalidad y tomemos conciencia de que las mayores riquezas las podemos encontrar en nosotros mismos, y si logramos compartirlas lograremos el mayor de los tesoros. La nueva aventura a través del mundo desconocido y aún por descubrir en el que hemos de vivir, ha de comenzar para poder hacer resurgir una modernidad diferente.
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